1. Pórtico

La Asociación de Hijos e Hijas de María, que hoy se llama en muchos países Juventud Mariana Vicenciana, es de ámbito universal.

Nacida en el seno de la gran Familia de San Vicente de Paúl, su historia está ligada a la expansión de la Compañía de las Hijas de la Caridad y de los Sacerdotes de la Congregación de la Misión (Padres Paúles, Lazaristas o Vicentinos) en su tarea de Evangelización por el mundo entero.

También recibe otros nombres según los países: JEUNESSE MARIALE (Mauricio), VINCENTIAN LOUISIAN FAMILY (Indonesia)…

2. Inicios

Tanto San Vicente de Paúl como Santa Luisa de Marillac, desde sus orígenes, inculcaron en sus hijos e hijas un amor y devoción profundos a María. Dios premió esta iniciativa y se fijó en una sencilla Hija de la Caridad para hacerla mensajera suya, a través de un Sacerdote de la Misión.

Y así preparó a la pequeña Zoé, una sencilla campesina, en proceso de crecimiento y buenas costumbres a lo largo de su niñez, adolescencia y juventud.

Todo un modelo para los jóvenes de hoy, Catalina gozará de las penas y gozos de una familia; de las dificultades de su época y de las influencias de la sociedad de su tiempo… En el 1997 se celebró el 50º aniversario del reconocimiento de su santidad por parte de la Iglesia.

3. El hecho histórico

La experiencia bíblica nos dice que siempre que Dios llama pide al hombre un respuesta y le envía a cumplir una misión. Recordemos a Samuel, Jeremías, María…

Zoé siente la llamada en su propio lugar natal, Fain Le Moutiers, y responderá a Dios ingresando en la Compañía de las Hijas de la Caridad, en París, como Postulante en 1829 y luego en la Casa Madre en enero de 1830, en el Seminario.

La misión que Dios le confía a través de María la sabemos a través de las Apariciones de la Virgen Inmaculada.

1830 es la fecha del hecho histórico que nos alegra recordar.

Fue el comienzo de una ASOCIACIÓN MARIANA.

Así lo expresa Sor Catalina Labouré en su comunicación al P. Aladel, su Director:

“La Santísima Virgen quiere de Vd. una Misión: quiere que dé comienzo a una Orden, de la cual usted será su fundador y director. Se trata de una cofradía de Hijos e Hijas de María”…

Otro de los mensajes de la Virgen fue la de mandar acuñar la Medalla Milagrosa, que también será la insignia de la Asociación.

El Mensaje total de las diversas manifestaciones marianas incidirá en la vida, desarrollo y consolidación del grupo naciente y a lo largo de toda su historia.

4. Desarrollo

Las primeras Hijas de María se organizaron en grupos por distintos lugares de Francia. De 1835 a 1847, se formaron los 15 primeros grupos.

La primera Hija de María se llamaba Benigna Hairón, procedente, como otras muchas, de los internados que llevaban las Hijas de la Caridad. Las primeras reuniones se les denominaban: “Cenáculos Marianos”.

El Superior General, P. Etienne, obtiene la Aprobación Pontificia dada por el Papa Pío IX el 20 de Junio de 1847.

Dicha aprobación se extiende en 1850 a la rama masculina. El Superior General de la Congregación de la Misión puede establecer la “Sociedad piadosa bajo el título de la Inmaculada Virgen María”, en todas las casas de la Congregación en el mundo.

El apoyo prestado por los Superiores Generales, y el aliento, admiración y bendición recibida de los Sumos Pontífices, contribuyeron a la expansión más general.

Del año 1848 a 1870 la expansión fuera de Francia abarcó a varios países de Europa y de otros continentes. En Asia: Filipinas y Líbano. En África: Egipto. Y otros en América. Se contaban 338 Centros en funcionamiento.

Es el 19 de Septiembre de 1876 cuando el Papa Pío IX firmaba un Breve por el cual permitía que las jóvenes que no eran alumnas de los colegios de las Hermanas pudieran pertenecer a la Asociación.

5. Organización y vida

En la expansión lograda por la Asociación desde su comienzo, a lo largo del siglo XIX y hasta mediados del Sor XX, los “Manuales” han sido lazo de unión y vivencia del espíritu. Fueron un compendio de: estatutos, reglamento y devocionario o vida espiritual.

Desde el Primer Manual preparado por el P. Aladel ha habido varias ediciones renovadas por los Padres: Crapez, Triclot y Henrión. Dichas revisiones se han hecho según la época y las necesidades del momento.

Los Congresos Marianos fueron momentos fuertes de Formación y Renovación que la Asociación iba necesitando de acuerdo con el avance de la vida.

La vida de fe de sus miembros tuvo sus frutos en la vida social y popular. Los hijos de María, marcados por el compromiso cristiano como otros miembros de la Acción Católica, se expusieron en momentos difíciles, en los tiempos de la organización del trabajo, obrero, sindicatos, fábrica... La era de la industrialización había llegado y también los conflictos y dificultades para conjugarlos con una vida cristiana.

En México, cuando las Hijas de la Caridad son expulsadas de sus casas y obras, en el año 1875, las Hijas de María se harán cargo de sus obras, cuidando de los pobres…

La labor desarrollada por la Asociación en las Parroquias como medio de apostolado y santificación personal y del grupo local contribuyó a su consolidación.

La canonización de Santa Catalina Labouré en 1947 por el Papa Pío XII enfervorizó los espíritus, preparados para recibir el aire renovador del Concilio con el que se dio un nuevo impulso en vida y en el aumento de miembros en todo el mundo.

6. Organización interna

El aire renovador del Concilio, junto al aumento del número de asociados, dio lugar a nueva estructuración de los mismos que se va perfilando en una nueva nomenclatura. Si desde los comienzo existieron las Hijas de María y aspirantes, luego tomarían diferentes nombres la sección de pequeños: ángeles, mensajeras…cadetes en Francia.

Se logra encasillar en edades diferenciadas, de Infantiles, Juveniles, Jóvenes, Jóvenes Mayores, Adultos F.M.V. Familias Marianas Vicencianas y en la actualidad. Como existieron siempre las Hijas de María casadas y las Hijas de María Mayores.

En cada edad o nivel habrá una formación, una exigencia y un compromiso distinto de acuerdo con el crecimiento de la fe.

Cada vez se ha ido dando responsabilidades a los jóvenes dentro de la vida y marcha de la Asociación; responsabilidades que van adquiriendo en el cumplimiento de las VOCALIAS, desde infantiles. A la vez de dar vida al Centro, éste no vive aislado sino que sus miembros deben relacionarse con otros miembros y sentirse parte de la Iglesia Diocesana, para dar sentido a su nota eclesial en todas las fiestas y campañas. Lo mismo ocurre a nivel Provincial, Regional y Nacional, asumiendo responsabilidades de relación, coordinación, participación…

Historia II

7. Identidad

La identidad de la Asociación viene señalada por sus notas.

Como grupo Apostólico es uno más en la Iglesia, desde que en 1847 disfruta de la Aprobación Pontificia. Se considera una fuerza dentro de la misma Iglesia y desde donde realiza su trabajo de evangelización cada miembro por su pertenencia a ella desde el Bautirsmo (NOTA ECLESIAL).

La asociación tiene como Modelo a María, Madre de la Iglesia, Animadora de la Comunidad que nos da a Cristo (NOTA MARIANA).

Por eso los miembros de este Movimiento, tratan de contemplarla en los distintos aspectos con que nos la propone la misma Iglesia: Mujer creyente, Mujer orante, Madre de la Iglesia.

Sierva de los Pobres, Mediadora universal.

Todo cristiano es misionero. Todo miembro de J.M.V. debe serlo porque Maria, la Virgen del Globo nos lo muestra así para cumplir el mandato de su Hijo, Jesús: “Id y predicad” … Los Hijos de María son Apóstoles de la Evangelización en su ambiente y en la Misión Ad Gentes (NOTA MISIONERA).

Su apostolado de Evangelización y Servicio lo realizan al “estilo vicenciano” siguiendo a San Vicente de Paúl, al servir a los pobres y marginados de la sociedad en los servicios constantes, periódicos que la Asociación o la Comunidad de J.M.V. les oferta y de acuerdo con la edad y maduración de su fe (NOTA VICENCIANA). Es la nota carismática de todo J.M.V.

8. JMV imita a María

Todo joven de J.M.V. ve en María una copia de Cristo en la que puede fijarse, a la que puede imitar en sus virtudes, y que le ayudará a vivir con profundidad en la Asociación. Desde los primeros momentos los jóvenes se proponen asumir las virtudes características: Transparencia (pureza), colaboración (humildad), búsqueda de la voluntad de Dios (obediencia), sensibilidad ante las pobrezas (caridad). Son virtudes que todo joven mariano debe asumir.

La Consagración Mariana, como vivencia que fortalece la consagración bautismal, será el cúlmen de este mirar y de imitar a María al terminar el proceso de maduración en la fe. “A Jesús por María”.

9. Metodología de la Formación

La realidad social y el contexto histórico de cada nación o área geográfica hacen que el proceso formativo que viven los miembros de la Asociación tenga diferentes insistencias. Normalmente, en la planificación formativa se combinan estos cuatro elementos o caminos:

    • El proceso catecumenal ayuda al joven a madurar en su crecimiento de fe, que le marcan las etapas; en este proceso la Palabra de Dios es centro iluminador que le compromete y motiva a llevar una vida coherente de conversión y adhesión a Cristo, meta de su proceso. Los escrutinios le ayudarán a que los demás midan su crecimiento, abriendo nuevos cauces
    • El joven en su vida espiritual -cristocéntrica y mariana- encuentra la fuerza que armoniza su hacer en el mundo desde la oración y la vida sacramental.
    • Y su programa de acción lo encontrará en los objetivos, las líneas de acción y las actividades que desde la organización nacional, provincial, diocesana y local se hayan asumido. Como las campañas, festivales, celebraciones y formas de ayudar a los pobres, que se hayan organizado.

Un Hijo de María o un J.M.V. no vive aislado. Desde el Centro, la Parroquia o Diócesis trata de coordinarse con todas las fuerzas de la Iglesia y, de modo especial, busca la coordinación con los de su propio carisma, es decir, con los miembros de las otras Asociaciones de la Familia Vicenciana.

10. Síntesis

Todo Joven que participa en J.M.V. pasa de formar un simple grupo que se reúne a formar una Comunidad de Fe. Esta fe le va a comprometer a lanzarse hacia la Evangelización y servicio.

CRISTO ES SU META: Pero al que ha llegado de manos de MARIA, Madre, Amiga, Maestra…

Los Superiores Generales siempre han apoyado esta obra predilecta de la Familia Vicenciana. El P. Robert Maloney y Sor Juana Elizondo alientan a los Movimientos Laicales de la Familia Vicenciana para que se comprometan creativamente en la nueva evangelización en favor de los más pobres, así están marcando el futuro para el Tercer Milenio. (OJOOOOO REVISAR)

El Papa Juan Pablo II en las sucesivas Jornadas Mundiales de la Juventud ha asumido como tarea prioritaria de su pontificado el motivar a los jóvenes para que sean protagonistas en la vivencia de la fe. Nuestra Asociación quiere responder a sus invitaciones. 

Autores:

Sor Gloria Tamargo – Prov. Gijón

Sor María Peña – Prov. Santa Luisa

Sor Eugenia González – Prov. San Vicente

Sor Palmira Méndez – Prov. Sevilla

Sor Dolores Azcona – Prov. Pamplona

Sor Carmen Zabaleta – Prov Barcelona

Sor Margarita Alvarez – Prov. Gijón

Sor María Landeras – Prov. San Sebastián

Sor Dominica Peña – Prov. San Sebastián

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