Como el grano de mostaza Destacado

Miércoles, 22 Julio 2015 14:10 Escrito por 
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  • País: VMY, Egypt
  • Autor: Andrew Wagdy

Como jóvenes en una sociedad populosa que ha sido testigo de gran agitación y disturbios a lo largo de los últimos años, sentimos el peso de la responsabilidad que descansa sobre nosotros. Notamos como la brecha entre el pobre y el rico se va haciendo cada vez más grande y junto con las distintas asociaciones cristianas para la caridad, hacemos esfuerzos para llenar esa brecha.

Es sencillo percatarse de esta realidad y ver como muchas personas han perdido la esperanza y en algunas ocasiones se sienten abandonados por el resto de la sociedad. En un pais muy poblado como es Egipto, muchas veces es difícil distinguir entre lo que está bien y lo que es aceptable, porque lo que es aceptable para la mayoría de la sociedad no parece ser sustancialmente correcto o bueno, de acuerdo con nuestra fe Cristiana.

Este alto porcentaje de decepción crece en los corazones de los jóvenes después de percatarse que el cambio no es tan fácil como suena y que el núcleo del cambio está en cambiarse uno mismo. Entendemos que nuestra misión es esclarecer el camino y al final conectar con el verdadero cambio del corazón, el espíritu y la realidad. Y es imposible lograr o alcanzar esta meta sin antes hacer de nosotros mismos ejemplos vivos de cuidado y afecto con entusiasmo para aquellos que lo necesitan.

Foto JMV Egipto TestimonioHoy, JMV es una de las asociaciones más conocidas de la Iglesia Católica en Egipto, que sirve tanto en las comunidades cristianas como también en toda la sociedad egipcia. En Alejandría, el Festival JMV es el segundo festival más grande de la ciudad. Los grupos locales que organizan el evento desde el 2008 han logrado llegar al centro de las familias sembrando felicidad y paz en los corazones de distintas creencias políticas y religiosas. A pesar de las numerosas dificultades que se afrontan en el Cairo, los dos grupos de JMV que allí existen continúan su programa de formación. Los grupos en Asyut se mantienen en constante crecimiento y trabajan en más de un programa de servicio al pobre, los huérfanos y las viudas, esparciendo el espíritu de la caridad.

Estos éxitos no son siempre fáciles de alcanzar. Recuerdo las numerosas ocasiones en las que nos decían que esos esfuerzos eran en vano o que esos proyectos eran inútiles. Nos vimos forzados a encontrarnos con la ignorancia, porque en algunas ocasiones el problema era muy complicado para ser totalmente resuelto y nuestro rol se volvía limitado a ayudar a que la situación no se hiciera peor de lo que estaba. Nuestra clave se encuentra en creer que todos los esfuerzos son útiles, incluso cuando los resultados no son visibles, porque causa de nuestra existencia o trabajo en la sociedad son un visible resultado del trabajo de Cristo en los corazones de la gente joven, mientras mantenemos la creencia que la caridad no es solo una opción sino una obligación para cualquier cristiano que es consciente de su fe.

Por otro lado, la decepción nos ha enseñado mucho principalmente en los primeros años cuando resultaba muy difícil para los grupos funcionar con facilidad o incluso reunirse durante los disturbios. Nuestro trabajo en esos tiempos difíciles fue dar a los miembros esperanza y hacer que esa esperanza fuese creíble y sostenible incluso en los peores escenarios, porque su trabajo posterior sería dar un paso más y esparcir esa esperanza y hacer saber a las demás personas el por qué de su optimismo. Esto ocurrió en muchas instancias y fue muy común ver personas uniéndose a nosotros en nuestro grupo de oración compartido a través de los medios sociales y de la increíble interacción que tomó lugar después. Esa fue la razón por la cual muchos se llenaron de valor para decir que creían que las cosas deberían de cambiar orientadas a ser mejor y más pacíficas y esa creencia es la que tratamos de mantener hasta ahora. Uno de nuestros principales objetivos en este periodo es poner especial atención a los cambios que la juventud enfrenta en nuestra sociedad en estos días y plantear alternativas para superar esos cambios con trabajo de desarrollo desde nuestro programa de formación, buscando que ayude a discernir en medio de las crecientes necesidades ideológicas.

Foto JMV Egipto Testimonio II

Como Vicencianos debemos recordar el buen impacto que San Vicente, Santa Luisa y Federico Ozanam dejaron sobre el futuro de sus sociedades, en tiempos en los que las condiciones sociales no eran las mejores. De todas formas, ellos nunca olvidaron que la semilla de mostaza, que es la más pequeña de todas, crece tanto que los pájaros pueden reposar en la sombra de sus ramas.

A Jesús con María,
Andrew Wagdy
JMV Egipto

Foto Andrew JMV Egipto

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